Feb 212010
 

En los grupos de jugadores de rol, juegos de estrategia,.. siempre nacen nuevas ideas. Y todos conocemos a alguien que ha creado su propio sistema de reglas, mundo o juego.

Aquí, y continuando con el anterior post sobre patentes adjunto algunas patentes curiosas relacionadas con el mundo del ocio.

Empezamos con el juego biblico de Gary Gygax, en el podremos emular a los apóstoles difundiendo el cristianismo por el imperio romano. Continuamos con un no menos recurrente juego de “Guerra nuclear“, muy característico de la guerra fria.

El sistema en el que un jugador declara en secreto su ataque y el oponente la defensa, y estas decisiones son las que marcan el resultado también está patentado.

Method of playing a card game simulating wrestling

Finalmente, pero por ello no menos importante, he encontrado un juego de Lucha libre usando cartas. De hecho hace ya bastantes años nosotros desarrollamos un juego sobre el mismo tema, espero que no nos demanden por poder haber infringido la patente :-p

Feb 202010
 

Desde hace un tiempo estoy interesado en entender como funciona el complicado mundo de las patentes y la transferencia tecnológica. Sin embargo cada vez profundizo en el tema encuentro algo que me sorprende.

Lo último ha sido la patente del archiconocido juego de cartas coleccionable Magic.
Trading card game method of play

Si teneis un poco de tiempo no dudeis en echarle un vistazo a la patente (en ingles por supuesto).

Dic 192009
 

Hace unos días hojeando una revista científica encontré una curiosa aplicación para unos viejos conocidos. Los apreciados, pero muchas veces denostados dados de 4 caras (d4 para los amigos).

dice

Concretamente se han usado, junto con simulaciones por ordenador para demostrar el alto nivel de compactación cuasi cristalina que se puede conseguir con tetraedros.

Seguro que la próxima vez que tiréis un d4 lo miráis con otros ojos.

Más detalles en el artículo original, aunque como la mayor parte de artículos científicos es muy especializado,… conste que os he avisado.

A Haji-Akbari et al. Nature 462, 773-777 (2009) doi:10.1038/nature08641