La tripulación del «Crines de Espuma»

La tripulación del «Crines de Espuma» no es fija, a excepción de su Cápitan y su Contramaestre, que son los únicos fijos en el rol. Los marineros y demás suboficiales suelen ser temporeros de varios puertos, de mayor o menor veterania, que en algunos casos vuelven a enrolarse en el barco tras meses de ausencia.

Capitán Jabbar Rihab

De aspecto bonachón, obeso y con un gran bigote, espeso y con las puntas hacia arriba,  Haradrim de mediana edad que siempre usa turbante de estilo hindú y maquillaje oscuro en los ojos. Viste túnicas y ropas amplias siempre de color blanco. Siempre parece estar contento y ríe a la menos oportunidad, pero cuando se enfada y grita a sus hombres, se evidencia su veterania al mando y el miedo que muchos de sus hombres, sobretodo los mas novatos, le tienen.

El Capitán afirma no ser un pirata, pero parece que si no lo és realmente, esta muy cerca de serlo. Al menos contrabandista si que lo és, y no parece esconderlo.

Por las historias que cuenta parece que participó de algún modo en la batalla de la fortaleza costera de Al-Bassid, hace ya 5 años, y no parece que haya sido ni la última ni la primera batalla naval en la que participa.

Su apodo es  «Gagaraga» , que se traduce por «Granbigote», y según descubrieron nuestros protagonistas, en Haradico es un juego de palabras que aprovecha en parecido de la palabra  «Bigote» y la palabra que describe el órgano sexual masculino…

 

Eduardo Gomes, contramaestre

Eduardo Gomes es bajito, sin un gramo de grasa, con los músculos marcados , piel muy morena y pelo con rastas. No suele llevar ninguna prenda en el torso, a excepción de un cinto con pistolas y cuchillos, un accesorio bastante común entre los piratas, aunque también él afirma no serlo. Al igual que el Capitán Rihab, Eduardo es muy simpático y de risa fácil, aunque es bastante mas cínico y se burla hasta de su propio Capitán. Los dos parecen llevarse bien y confiar el uno en el otro, a pesar de que el propio Eduardo advirtió a los protagonistas que no se fiaran de nadie en el mar.