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Nuestros “Héroes” finalizan su camino, por el momento, con la caravana comercial con su llegada a Zaragoza (Año 1530), cuando el día toca a su fin, por lo que tienen que buscar un alojamiento para pasar la noche. La ciudad esta época del año parece un hervidero de gentes, de diferentes lugares de la península, que han convergido en ella por tratarse de uno de los puntos de confluencia del camino de Santiago. Debido a la gran cantidad de gente que acoge la ciudad estos días, lamentablemente solo pueden encontrar alojamiento en la posada menos recomendable de la ciudad, fuera de las murallas, al otro lado del Ebro en el arrabal de Altabas, un lugar llamado la Posada de Jose el Honesto, que hace honor a su nombre, fiándose de los protagonistas al darles habitación sin cobrarles nada, con la promesa de cobrar al día siguiente, cuando tengan dinero para pagarles (sacado de las ventas en el mercado). La posada solo disponía libre de 1 habitación individual y espacio en la comunal. Mientras esperaban la hora de ir a echarse un sueñecito, los personajes se disponen a tomar un tentempié en el salón (pan seco y duro), mientras prestan atención a los cotilleos de los viajeros que allí se encuentran a estas horas de la noche.

Entre otras cosas, se enteran de que últimamente se han encontrado varios cadáveres de mujeres jóvenes, mutiladas de forma horrible, como por obra de un animal salvaje. También se dice que últimamente han desaparecido muchas jóvenes vírgenes en la ciudad y que el Alguacil busca personas capacitadas para resolver el problema de forma discreta y rapida. También de que algunas novicias de la Iglesia de Santa Maria afirman haber tenido trato carnal con un ser hermoso, de alas negras, que las embeleso con sus encantos e hizo de ellas lo que quiso. El caso ha sido tan sonado que se rumorea que se ha hecho llamar a un agente del Santo Oficio a la ciudad para investigar. También oyen entre el gentío, que el Conde ha buscado un noviazgo provechoso para su primogénito, que la novia es muy fea, pero su familia es adinerada, por lo que la dote sera alta y es fértil dado su sano aspecto (es rellenita), por lo que le dará muchos hijos. Y por ultimo, pero no menos importante, se rumorea que se ha visto llegar a la ciudad a un alto cargo del gobierno, relacionado con el Emperador Carlos, pero no se sabe que asuntos le traen a la ciudad, porque no ha corrido ningún rumor de que se hubiera reunido con el Alcalde.

Aproximadamente a las 9 de la noche, mientras los personajes se encontraban en el salón de la posada, Anton Chapapote oye en el exterior los gritos de una mujer que llama a la guardia, porque unos encapuchados están secuestrado a una joven. Raudos y veloces nuestros “Héroes” salen al exterior de la posada en busca de la situación de los gritos, encontrándose en un callejón que una mujer, asomada a la ventana de una casa, señala en dirección al bosque diciendo que se han ido por allí. Los personajes se dirigen hacia la zona en la que se supone se encontraban los secuestradores, para encontrarse con una escena bastante chocante, en la que un ser peludo de 2 metros de alto aparece del bosque, lanzadose sobre los encapuchados que huyen de la zona con la joven. Cuando estos se dan cuenta de lo que pasa, la mitad del grupo se enfrenta a la bestia, dispuestos a cubrir la huida de sus compañeros, mientras otros 5 se disponen a huir de la zona con una joven a cuestas, llevada como en una carretilla por dos de ellos. Al ver como los personajes se acercan a la zona con intención de dejarlos atrás, el grupo de 5 malhechores que estaban enfrentándose a la bestia (que gracias a los conocimientos mágicos de Oleguer, identifican como un Lobisome), se divide en dejando a 2 de ellos enfrentándose a la bestia, mientras los otros tres se dirigían a impedir que los personajes les rebasaran para seguir al resto del grupo.

Mientras el Lobisome daba buena cuenta de dos de los asaltantes, el grupo de protagonistas también decidía dividir el grupo, de manera que Anton y Ramiro seguían al resto de secuestradores, mientras Oriol, Oleguer y Cortes dejaban fuera de combate al resto de los que se les enfrentaron.

Anton y Ramiro, se internaron en el bosque, seguidos de cerca por el Lobisome, del que no sabían si estaba siguiendo a los asaltantes o a los perseguidores. Una vez en el interior del bosque, gracias a las dotes rastreadoras de Anton, los dos perseguidores consiguen encontrar al grupo que huía de la zona con la muchacha. Cuando estos se percatan de que les están siguiendo, los 3 que no tenían las manos ocupadas se dirigieron a cubrir la huida de sus camaradas, lanzándose al ataque de los dos desconocidos que les seguían. Mientras el Lobisome también hacia lo propio cuando sorprendió a los dos personajes, atacándoles tal y como hacia también con los encapuchados, demostrando que se trataba de una fiera rabiosa. En medio de la refriega, Anton Chapapote cae herido de muerte por uno de los encapuchados y repentinamente todo el grupo se percata de que se encontraban de nuevo en el salón de la posada, en lugar de en medio de un bosque.

Al darse cuenta de que habían vuelto al momento antes de que los gritos se produjeran en el exterior, deciden salir afuera, para encontrarse con los secuestradores antes de que abandonaran la vecindad, pero los planes no salen bien y casi la totalidad de los encapuchados deciden enfrentarse al grupo, al verse perseguidos, mientras dos de ellos seguían a cuestas con la joven. Enfrentados a una superioridad numérica, dado que los encapuchados eran 8 y viendo que los otros dos lograban irse de la zona, Oriol piensa que deben de dirigirse a la misma zona que la vez anterior y decide atajar para encontrase con ellos antes de que huyan. Mientras Oriol conseguía esconderse para luego lanzar su ataque a uno de los encapuchado, consiguiendo que soltaran a la chica, que seguidamente salia huyendo de la zona, nuestros valientes se enfrentaban al otro grupo, con la desgracia de perder Ramiro un ojo en mal golpe y Anton recibir heridas muy grabes. Viendo que la cosa no podía salir bien con esos planes, Ramiro decide acortar el sufrimiento de Anton, disparando con su arma entre las partes nobles de Anton (a los huevos), dando como resultado que el grupo retrocediera en el tiempo hasta el punto en que se encontraban con el grupo de secuestradores. Como los planes anteriores no habían salido de forma correcta, deciden esta vez dirigirse hacia la zona del bosque por la que debían de pasar los secuestradores, para seguirlas y aprovechar el momento en que el Lobisome les atacara para rescatar a la joven, afirmando que seguramente el Lobisome atacaba solamente a los mas cercanos a si mismo.

Después de estar esperando durante un rato pacientemente la llegada de los secuestradores y en vista de que nadie se acercaba a la zona, deciden volver hacia la ciudad, para ver que había pasado que nadie se acercaba a la zona, divisando desde lejos los cadáveres de los secuestradores tirados a las afueras de la ciudad, pero sin rastro de la joven secuestrada, que lo mas lógico es que hubiera sido raptada por el Lobisome, dios sabe con que propósito.

Anton Chapapote usando sus dotes de rastreador consigue seguir el rastro del Lobisome hasta una zona cerca del linde del bosque, en la cual le pierde el rastro, pero gracias a su oído consigue distinguir las palabras de una persona que se dirige a una joven que parece ser que se encuentra indispuesta. Cuando de forma cautelosa se dirige al lugar de donde vienen esas voces, ve que en el lugar se encuentra el Sereno, que se acaba de topar con la joven secuestrada que se encuentra inconsciente. Para poder hablar con ella y de paso llevarla de vuelta a la ciudad, Cortes le aplica sus dotes como curandero, logrando despertarla y que les contara lo que había pasado. La joven dice llamarse Perla y afirma que fue secuestrada de casa de sus padres durante la noche, por los desconocidos que la llevaban, pero que cuando el grupo fue atacado por el animal ese, perdió el conocimiento y no sabe como ha llegado a este lugar. Los personajes amablemente se ofrecen a llevarla a su casa, después de indagar donde vivía y si vivía sola. Y dado que estaban preocupados por su seguridad, aparte de por ahorrarse el precio del alojamiento, se ofrecen para alojarse a cambio de protección en el hogar de la chica. Transcurre el resto de la noche sin incidentes y a la mañana siguiente nuestros protagonistas se disponen a acometer dos tareas distintas. Oriol decide que es el momento de sacarse unos cuartos vendiendo sus productos en el mercado y sugiere a Oleguer que se de un paseo por el mercado para recaba información de los cotilleos. Durante su paseo por el mercado Oleguer consigue averiguar que, durante la noche anterior, poco después del incidente en el que tomaron parte, un borracho afirmaba que había visto a un encapuchado lanzar un fardo grande la rió Ebro. También se entera de que el Sereno había visto como una figura de alas negra, salia a hurtadillas de la Iglesia de Santa Maria, perdiéndose luego en la noche. También consigue averiguar que durante la noche se había producido un asesinato en los alrededores de la antigua mezquita, siendo el cadáver el de una joven muy destrozado, encontrado por la ronda de la guardia a primera hora de la mañana. Algunos de los lugareños afirmaban que había sido visto entrado por la puerta principal, un agente del Santo Oficio, que viajaba sin escolta y que poco después se dirigió a la Iglesia de Santa Maria. Mientras el otro grupo, compuesto por Anton, Ramiro, Cortes, Rodolfo y Maria se dirigían al cuartel del Alguacil para preguntar sobre el trabajo que se ofrecía, relacionado con las desapariciones de muchachas que se estaban produciendo en la ciudad últimamente. Al llegar el otro grupo al cuartel, Rodolfo se da cuenta de que un antiguo camarada de armas esta allí y quiere hablar con el. Le comenta que había ido a buscarlo a la posada donde se suponía que debía de alojarse, pero no había podido encontrarlo allí, para comentarle el asunto de las desapariciones de jóvenes en la ciudad. Mientras estaba hablando con Rodolfo, su amigo se percata de la presencia de Anton y da ordenes a otros guardias de que sea apresado inmediatamente, comentando a Rodolfo a continuación de que se alegra de que sean aun tan eficiente en su trabajo y que le abonara gustoso la cantidad correspondiente a la recompensa por la captura del prófugo Anton Chapapote, que ascendía a 200 maravedies (enseñándole al cartel con la recompensa por su captura). Viendo que la recompensa no podía repartirse entre los tres soldados allí presentes, Ramiro protesta aduciendo de que no puede repartirse tal cantidad entre los tres y pidiendo una cantidad mayor para poder repartir, dado que la captura había sido cosa de los tres, mientras Cortes se hacia cargo de las armas de Anton como botín de guerra. El guardia al final accede a aumentar la cantidad a 300 maravedies, poco antes de indicarles donde se encontraba el Alguacil con el que tenían que hablar.

Una vez dentro del despacho, el Alguacil les pone al día sobre el asunto por el cual quería contratar a Rodolfo. Les explica que las desapariciones de jóvenes se producían al ritmo de 2 por día y que el asunto había empezado hacia una semana, por lo que deberían de resolverlo lo antes posible. A cambio de ellos les ofrecía 200 maravedies por cabeza o 300 en caso de que lo solucionaran de forma rápida. También les comento el asunto de los asesinatos horribles, que se estaban produciendo a razón de 1 por día, también desde hace una semana y que también le gustaría que solucionaran dicho problema, pero sin mencionar cantidad alguna a cambio. Aparte de eso también les felicitaba por la captura del prófugo Anton Chapapote, diciéndoles que había sido su propio padre el que había llevado el cartel de se busca a Zaragoza para su detención.

Mientras se producía esta reunión, en los calabozos se producía otra en padre e hijo. El padre recriminaba a su hijo Anton que había sido un tonto por pasearse por ahí sin disfrazarse y que por eso lo habían detenido. Que su detención había sido cosa de la justicia divida y que así lo quería dios. Que no pensaba que tuviera un hijo tan tonto. A lo que Anton se defendía como podía aduciendo que era inocente de la muerte de su mujer, mientras su padre daba detalles sobre la muerte de la misma y la cantidad de penachos que tenia clavados. Mientra hablaban sobre el posible juicio que le esperaba por sus delitos, llego un guardia a la celda para llevarse al reo para ser ejecutado inmediatamente, dado que como había tantos problema últimamente en la ciudad, el juez no estaba disponible y la justicia era mas expeditiva. Poco después Anton acababa colgado como un jamón en el patio de la guardia. Y momentos después de eso, nuestros héroes se encuentran otra vez, de noche, junto a Perla en el mismo momento en que terminaron la conversación con ella y se dirigían de nuevo a Zaragoza a casa de la moza. Pero a diferencia de la vez anterior ahora saben mas cosas y pueden intentar averiguar que esta pasando.

De momento solo se han cruzado con los protagonista de la historia dos personas que tengan alguna relevancia en la historia que vamos a contar, que son:

Rodolfo Sánchez, mercenario castellano curtido, pero no tan veterano como Ramiro, ni tan habilidoso con las armas. Se lo encontraron los personajes en la primera aventura y les ayudo un poco, así que Oriol decidió ofrecerle un trabajo en su grupo de guardaespaldas que Rodolfo acepto sin pensárselo mucho.

 

Rodolfo Sanchez chapapotelandia

 

Y el segundo en orden de aparición y de importancia también es Maria Llanes. Una sirvienta humilde del señor del castillo, a la que encontraron en una mala posición y ayudaron a escapar de los monjes locos en el infierno. La chica esta muy agradecida, hasta el punto de mostrarse cariñosa con cualquiera del grupo que se deje, sea el que sea o esa impresión esta dando después de abandonar la pesadilla infernal. Una joven de una belleza sobrenatural y atributos femeninos generosos.

 

Maria chapapotelandia

Aquí dejo una lista con los figuras que se encargaran de dar vida, arte y salero al mundo oscuro de chapapotelandia, también conocido como Aquelarre en el Renacimiento.

Empezamos por el Magnate financiero, conocido por el Nombre de Oriol del Penedes, todo un genio de las finanzas que destaca sobre todo por sus pocas ganas de gastar los Maravedíes que gana y por pagar lo menos posible a sus sirvientes. Un Catalán de pies a cabeza, como mandan los cánones.

Continuamos con Oleguer Puigdemont. Un antiguo enterrador, que después de quedarse sin feligreses que enterrar, tuvo que darse las de Villadiego como suele decirse y buscar pastos mas verdes. Acabando al servicio de Oriol. Un Pícaro de mucho cuidado que se gana la vida haciendo desaparecer, por beneficio y por costumbre todo lo que puede.

El siguiente de la lista de figuras es, Anton Chapapote, un cazador oriundo de las verdes tierras de Galicia, que como fugitivo, es perseguido por un crimen que no cometió, o si, porque dado que esta un poco cegato, es fácil que lo cometiera y no enterara. Se le ha contratado como guía, pero dado que no ve muy bien, es fácil que acaben perdiéndose.

Y como músculo tenemos primero a Cortes “El Valiente” Andetxaga, un soldado de origen Vasco, bastante novato en el oficio, pero no por ello menos capacitado para defender los intereses de Oriol de bandidos y similares.

Y por último, pero no menos importante tenemos a Ramiro “El Diablo” Díaz. Un mercenario curtido en mil batallas, ya entrado en años y que esta de capa caída, pero aun tiene muchos trucos bajo la manga como para amedrentar hasta el mas pintado. Un militar con experiencia que bien vale lo que gana, aunque la mayor parte se la gaste en vino.

España, año del señor 1530, 7 de marzo. La historia empieza en una posada en el camino de Santiago. Transitado principalmente por peregrinos, que cumplen alguna promesa y comerciantes que venden principalmente productos básicos, aunque también hay excepciones.
Nuestro grupito de héroes se encuentra alojado en la posada, a la espera de que la caravana comercial con la que viajan, se eche de nuevo a al camino, para seguir con el viaje hasta la siguiente ciudad. Durante el desayudo, bastante frugal, siendo principalmente de algún chusco de pan duro, vino aguado y pocas aceitunas (debido a la racaneria de Oriol), Oriol tiene un rifirrafe con el posadero sobre el pago de las viandas, que casi degenera en una expulsión por la bravas del local, pero que finalmente acabo en acuerdo rápido con cobro igual de rápido. El grupo esta compuesto por Oriol (comerciante catalán), que va acompañado por Oleguer (un sirviente un poco pillastre), Anton (un guía de la zona según afirma), Cortes (soldado novato) y Ramiro (mercenario curtido).
A las pocas horas de partir de la posada, un grupo de cinco bandoleros les ataca cuando Anton se disponía a internarse en el bosque para conseguir algo de caza. Debido a la férrea defensa que se encuentran en el grupo los bandidos se ven obligados a huir sin nada, abandonando a su suerte a dos de ellos, uno de los cuales muere a manos de Ramiro y el otro es apresado para interrogarle mas tarde.
Momentos después del incidente, Ramiro se da cuenta de que una niebla espesa se esta formando en la zona, saliendo desde el bosque que linda con la carretera y en pocos minutos la visibilidad obliga a todos a acampar, donde buenamente pueden. Después de atar al bandido al carro y encender una hoguera para calentar sus huesos, se disponen a aguardar a que la niebla se disperse lo suficiente como para continuar la marcha. No tarda muchas horas en disiparse la niebla, pero para asombro de todos, lo que ven al retirarse la niebla es que ya no se encuentran donde deberían. Están en medio de la plaza de un pueblo en ruinas, sin sus pertenencias (las de Oriol) y totalmente solos.
El pueblo parece a simple vista totalmente abandonado, situado muy cerca de un castillo y rodeado por un bosque de aspecto normal. Ningún indicio hace presagiar lo que luego acontecerá. Después de explorar un poco los alrededores, Oleguer se agencia unos cuantos trastos en las casas (nada digno de mención ni de valor) y los demás simplemente echa un vistazo en el pueblo para ver si encuentra a alguien. Al no encontrar a nadie en todo el pueblo, deciden ir hacia la fortaleza que se divisa no muy lejos y en ese momento sale desde el bosque un hombre, visiblemente enfadado, que maldice en voz alta su suerte. Al darse cuenta de que no esta solo en el pueblo, les indica de forma bastante efusiva que no están seguros ahí, que harían bien en abandonar el pueblo y dirigirse a la fortaleza.
Nuestro grupo de aventureros no le hace mucho caso, empezando por Oriol, que en lugar de prestar atención a las palabras del recién llegado, se dedica a intentar entablar una conversación con el, mientras los demás se quedan mirando. Mientras todo esto sucedía, Oleguer da un traspiés en algo, que después de palpar a ciegas en la niebla que cubre el suelo, determina que se trata de un cuerpo, que momentos después de ser palpado por Oleguer empieza a levantarse del suelo.
Un grupo de cadáveres han sorprendido al grupo saliendo de entre la niebla, aunque nadie podría asegurar que no estuvieran allí desde el primer momento, tampoco pueden afirmar lo contrario debido a que no se podía ver nada. Decididos a hacer caso al recién llegado, se dirigen a buen paso hacia el castillo, seguidos con paso firme pero lento por los cadáveres andantes.
Al llegar al castillo atrancan la puerta como buenamente pueden, dándose cuenta del ruinoso estado de la fortaleza en general, pero también de que el edificio principal se encuentra en bastante buen estado. Ningún pendón o bandera que pudiera identificar el lugar, adorna la fortaleza. Las defensas de la misma se encuentran en bastante mal estado, notándose a simple vista que es debido a algún ataque sufrido hace muchos años.
Una vez se encuentran en un lugar seguro, el recién llegado se decide a presentarse y contarles lo poco que sabe sobre el asunto. Dice llamarse Rodolfo, ser mercenario, que se encontraba viajando por el camino de Santiago, cuando al internarse en el bosque para cazar algo que comer, se vio sorprendido por una niebla muy espesa y después de intentar salir del bosque, con la poca visibilidad que tenia, apareció en el linde de este pueblo. Después de explorar los alrededores y no encontrar nada, se decidió a ir al castillo para ver si en el interior había alguien o en su defecto, algo de valor que pudiera llevarse. Les muestra que en su zurrón llevaba unos cuantos objetos de valor, principalmente candelabros de plata y cubiertos. Lo único que llama la atención es un collar, con un medallón de oro, grabado con símbolos en latín, un pentagrama y un rubí con forma de corazón. Después de conseguir este botín, se fue hacia el bosque con la intención de abandonar este sórdido lugar y fue abordado por cadáveres andantes, siendo esa la razón por la que increpaba al grupo para que no se quedaran el pueblo, porque conocía el peligro. Intento varias veces abandonar la zona por el bosque, pero no podía, dado que cada vez volvía a aparecer en el mismo lugar por el que llego la primera vez, en el bosque, junto al pueblo. Tras una serie de acontecimientos inexplicables, el colgante acaba desapareciendo de forma misteriosa (en el bolsillo de Oleguer), mientras un grupo de cadáveres de guardias sorprenden al grupo en el patio de armas de la fortaleza. Para evitar tener que luchar con estos guardias y con los cadáveres que se oían amontonándose a la puertas de la fortaleza, deciden que lo mejor es entrar en el edifico principal y atrancar las puertas.
Después de entrar en el edificio y tras cerrar la puerta, se percatan horrorizados de que en lugar de hallarse dentro de un palacio, están en unas catacumbas de aspecto horrible. El lugar donde debería de estar la puerta de entrada, se ha transformado en una pared sin aberturas aparentes, en la que luce un mural pintado en ella. El resto de la estancia es bastante macabro, cubierto el suelo de esqueletos y con las paredes supurando sangre continuamente de una forma antinatural, que les hace plantearse sus creencias racionales. El mural representa el sacrificio de un becerro en un altar, por una serie de personas vestidas con hábitos monacales. Una de esas personas porta en su mano el collar que había encontrado Rodolfo en el edificio y que según Oleguer (basándose en sus conocimientos sobre el tema mágico) podía ser algún tipo de objeto ritual relacionado con el maligno. Rodolfo estaba tan sorprendido por el aspecto del lugar como los demás, ya que según afirmaba, el edificio no era así la primera vez que el entro a rapiñar.
Intentando averiguar que había podido pasar para encontrase en este lugar tan macabro, explorando las diferentes salas de las catacumbas sangrantes, se encuentran con varios grupos de monjes, que aparentan estar completamente locos y tienen en su posesión una extrañas piezas metálicas con parte del mural pintado en una de sus caras. En una de las salas también tienen que dar buena cuenta de un grupo de guardias muertos hace mucho, que se levantaron para atacarles y de los cuales tras su muerte, salieron animas que huyeron del lugar. Gracias a un libro encontrado en una de las salas y unas instrucciones encontradas en manos de uno de los monjes locos, averiguan en que consiste y para que sirven las piezas además del collar. En una jaula encerrada, vigilada por dos monjes locos, se encuentran a una chica, que afirma ser doncella del castillo al servicio del señor, que ha sido presa por los monjes, para su posterior sacrificio a Belcebú, llamada María (como la bruja que según los registros encontrados por el grupo, realizo el ritual que les llevo a todos a este “infierno”). Después de comprobar que la chica dice la verdad, mediante el método de hacer que bese un crucifijo y rece el padre nuestro, Oriol intenta emparejar a la chica con Cortes (el sabrá porque). En otra de las salas se encuentra con un monje moribundo que porta una de las piezas y les explica antes de morir lo que aconteció en el castillo. Según cuenta al ver que el castillo, atacado por infieles musulmanes, se encontraba al borde de capitular, atendieron a los consejos de María, la amante del señor del lugar, que afirmaba tener la solución para poder escapar de allí a un lugar seguro. Realizaron un ritual, que según ella no era maligno, que les trajo a este lugar donde se encuentran y algunos monjes, después de percatarse de las oscuras intenciones de María, se llevaron las piezas del mosaico y el collar, desperdigándose por las salas. No sabe que ha sido de María, que tras apuñalarle se fue de la sala. Solo sabe que los demás monjes enloquecieron al verse encerrados aquí. Les explica que es lo que tienen que hacer para abrir la puerta en la sala del mosaico y afirma que eso les llevara a la libertad, tras lo que expira su ultimo aliento.
Una vez en la cueva donde se encuentra el mosaico, se disponen a seguir las instrucciones que han podido averiguar gracias a varias fuentes. Tras completar el mosaico con las piezas encontradas, solo faltaba el collar, que según Oleguer aparecería dentro del cofre de las piezas si rezaban con el suficiente fervor. Dado que no lo tenían, ni sabían donde encontrarlo, se dispusieron a hacer tal cosa y al acabar la oración, vieron que en el interior del cofre, había aparecido de forma milagrosa el collar desaparecido (aunque Rodolfo si que se percato de la maniobra de Oleguer al introducir el collar dentro del cofre, pero decidió callarse por el bien común), se disponen a completar la apertura de la puerta colocando el collar en el pedestal de la sala donde se encuentra el mosaico.
Después de esto ven como el mosaico se convierte en el mural de la primera sala, que poco a poco va cambiando mostrando la escena del sacrificio y como una mujer muy bella les engaña a todos para sus oscuros propósitos. El mural termina convertido en una especie de pasadizo sangriento, a través del cual ven acercase a una persona con alas negras, que obviamente es el Ángel Caído. Este, tras salir del portal les increpa diciéndoles que su hora ha llegado y que no quiere intrusos en su reino. Tras lo que invocando a una gran hueste de animas que poseen los esqueletos que hay en el suelo, estos levantan acabando con la vida de todo el grupo sin posibilidad de defenderse (había muchos), cumpliendo así sin remisión la amenaza de Lucifer sobre que había llegado su hora. Mientras el ultimo aliento de su existencia se les escapa, cuando creían que habían muerto y no había esperanzo, despiertan en un lugar extraño atendidos por personas vestidas de formas extrañas. Se encuentran en el mismo castillo, pero según afirma la mujer con la que están hablando, el año es el 2015 y el lugar es un museo. Parece como un sueño, ya que no están muertos, si no que están en otro lugar, en otra época y ellos también portan ropajes extraños. Las visiones de este lugar pasan pronto, dado que debido a la perdida de sus posesiones o al impacto psicológico, varios miembros del grupo se alteraron mucho, teniendo que serles administrado algún tipo de medicina, que les tranquiliza, haciendo que caigan otra vez en el sueño. Finalmente se despiertan cerca del camino donde habían acampado. Están otra vez con la caravana comercial con la que viajaban, junto al carro con las pertenencias de Oriol, donde esta el prisionero atado y aun inconsciente. Cerca de allí, saliendo del bosque se encuentran Rodolfo y María. No conservan nada de lo que habían conseguido en ese maldito lugar, pero si que han perdido las flechas / balas que usaron durante las refriegas, dando a entender que el encuentro ha sido real, por lo menos en cuanto a las perdidas, que no a los beneficios. María esta muy agradecida a nuestro variopinto grupo y decide aceptar la oferta de Oriol para ser su sirvienta, mostrándose especialmente cariñosa con ellos. Rodolfo decide unirse al grupo como mercenario que es, al menos hasta que encuentre algo mejor, ya que un dinero extra nunca esta de mas. Por fin pueden seguir el camino, pero algo ha cambiado las cosas, para bien o para mal. Todos tienen un lunar en el cuello, de color rojo, en la parte de la nuca (y cuando digo todos, son todos, incluidos Rodolfo y María). Un punto pequeño color sangre, recuerdo de su paso por el infierno sangriento y algo mas, recuerdo de su paso por un tiempo indeterminado. De su paso por un lugar en el futuro.