Resumen de la partida a RQM en Cullera en Mayo de 2011 correspondiente a la saga de la Hermandad de la Rueda y que concluye el misterio de Julius Akerman en el Valle de la Luz. Nuestros héroes (Galdric, Gunnar y Ulric) llegan al Valle de la Luz a través de los túneles enanos bajando la Montaña de la Espiral dónde las comunidades de fervientes seguidores de la Hermandad preparan un ritual multitudinario.

A través de las lentes de la Sala del Mirador, nuestros héroes ven el panorama que se extiende ante ellos. Las huestes y seguidores de Julius se congregan llenando el desolado entorno. Mientras el ejército agimori defiende la entrada del Valle, los afines a la Hermandad han dispuesto sus campamentos alrededor de una Piramide del Sol con las 6 ruedas, foco del poder de cada comunidad, rodeando el monumento funerario. Julius y su Guardia Negra han tomado una posición central y grupos de fornidos eunucos agimoris vigilan el perímetro. Galdric recuerda como las viejas Pirámides del Sol suelen ser monumentos funerarios de héroes solares que permiten ampliar la zona de influencia de Yelm y suelen ser producto de un gran sacrificio personal. El descenso por la Espiral hasta la base del Valle es sencilla y permite que no sean detectados, sin embargo, el clima resulta tórrido en exceso para la época y ni siquiera una leve brisa se levanta en un cielo totalmente claro y azul. Algo extraño se presiente en el ambiente…

Una vez en el Valle de la Luz, camuflados con sus capas de viaje se infiltran en las comunidades aprovechando el revuelo y la actividad reinante. La gente está apilando lecha de sus propios carromatos en grandes montones disponiendo grandes hogueras a lo largo del perímetro y en ciertos momentos alaban en voz alta el sacrificio que Julius Akerman va a realizar por todos ellos: “Alabado el Maestro de la Luz que morirá por nosotros!” o “Luz para derrotar a la noche!”. Las Piedras del Sol se disponen alrededor de la pirámide truncada en la que Julius y su guardia personal ha establecido campamento. Un breve paseo entre la gente les permite observar que bullen de actividad y que incluso las comunidades compiten entre si para lograr montones de lecha más grandes.

Vespero aparece a caballo proviniente del grueso de las fuerzas agimoris, y tras un breve encuentro con Mohadi en la zona central, vuelve a irse con una bolsita de cuero que recibe del hechicero. Los eunucos que aseguran el perímetro llaman a Ulric y Galdric por su tamaño para colocar la Piedra del Sol sobre un artilugio que permitirá su elevación a través de un mecanismo en espiral. Disimulando como pueden y con las cabezas gachas se aprestan a ayudar pero no pueden evitar que los eunucos adviertan sus armas escondidas burdamente bajo sus capas.El recelo los rodea por un instante hasta que Ulric muestra el medallón de bronce que lo confirma como un “elegido de la luz” y permite salir airosos de la situación. Sin embargo, los propios nervios ante la posibilidad de ser descubiertos impide que adviertan que un extraño engranaje del dispositivo permitirá que vuelque hacia la propia comunidad la gran Piedra del Sol que coloquen sobre ella.

Mientras tanto, Gunnar es abordado por una joven que parece conocer, se trata de Monice la joven hija de Adam de Zarzamoria que se ofreció a unirse al grupo tras perderlo todo. Lo conduce al interior de una tienda llena de mujeres que parlamentan y rápidamente silencian sus bocas. “Viene conmigo amigas, es Gunnar. ¿Lo recuerdas viaja Mariam?”. En efecto, Mariam lo recordaba pues fue e´l junto con sus compañeros los que intentaron interceder por su difunto esposo Mel cuando fue decretada su muerte por corrupto. La comitiva se va alejando de la tienda y al amparo de la soledad, Marian relata lo acaecido las últimas semanas. La comunidad de la Rueda de Zarzamoria ha ido menguando con cada vez más individuos decretados corruptos y muchos de sus familiares, hijos o maridos han acabado formando parte de los desgraciados Tullidos. La desconfianza al ver que los Tullidos eran abandonados a su suerte sembró el germen de la duda en algunas mujeres y Mariam y Monice han estado alentando el espíritu de revuelta sin llegar a conseguir demasiado apoyo entre la gente. Al menos, un grupo representativo de mujeres de cada comunidad está de acuerdo y trata de influir en su gente. Sin embargo, los regalos de Julius y la promesa de su gran sacrificio parece ofuscar y nublar su entendimiento. Al rato, Ulric y Galdric son conducidos a la tienda dónde se reunen con Gunnar y Rashid. Al poco de acabar su historia, una anciana llamada Miriam entra en la tienda y se presenta como adepta de Yelm y conocedora del secreto del Valle de la Luz.

Cientos de años han pasado desde que el mal reinaba en la región. El Caos inundaba los bosques, los prados y prácticamente extendía sus dominios hasta el mar. La civilización pasaba horas funestas y los seguidores de Yelm sufrían lo indecible tras una guerra continua de varias décadas. Un buen día de verano, Daeron el Piadoso del Sol decidió cambiar la situación y junto con seis guardias de la luz, se encamino a la antigua Pirámide del Sol medio derruida por las criaturas y engendros del mal. Su fe era grande y más aún su determinación, de manera que se internó en el Valle y consiguió alcanzar la Pirámide con sus valerosos hombres. A través de un ritual que significó su propia muerte consiguió redimir la zona y ofrecer una llama de esperanza que se propagó y acabó venciendo al Caos. Su cuerpo fue enterrado en la Pirámide y el poder del Sol restituido en la zona. Su nombre fue alabado y Daeron el piadoso dió nombre a la rebautizada Sundaer. Los versos del ritual sagrado resuenan aún explicando el gran sacrificio que salvó el condado:

“Venció a las sonmbras de la noche, y rogó a Yelm hasta qye la fatiga lo venció no sin antes atrapar en su interior la corrupción del entorno , para después recibir las lanzas purificadoras del Sol, eliminando el mal y ofreciendo dones y dadivas a la región”

Miriam acaba su historia y aclara la situación. Julius dice que seguirá los pasos de Daeron otorgando en sacrificio su vida para que de nuevo el resurgir de la raza del sol, libre de la corrupción existente, sea posible. Para ello, recreará el mito y la comunidad será su apoyo en el duro camino para alcanzar la redención. La fe de la comunidad permitirá que tenga éxito y con ello la Hermandad de la Rueda ganará el poder necesario para luchar con la corrupción que invade en nuestros días Sundaer.

Dulces palabras que no seducen los oídos del grupo. Saben de la existencia del Caos en las piedras, pues Lucios ya les confirmó la relación de Porchango y su chaosita. Junto con la presencia de Heliones y la confirmación de Eloren de que Julius es un aprendiz de dios, queda clara su intención de aprovechar el mito de Yelm para su propio beneficio. la duda, está en ¿cómo y para qué? Parece claro que el ritual comenzará con la recreación de la “victoria sobre la oscuridad” y por ello las comunidades van a pasar la noche iluminando en todo momento la zona, con hogueras y conjuros de sus feligreses. Mañana, Julius alcanzará el clímax con el mediodía y sucumbirá a la luz de las Lanzas Solares lanzadas por los Rueda de Oro para vencer la corrupción y permitir que la comunidad prospere recibiendo los regalos de Yelm. Ahora bien, nadie duda de que las intenciones de Julius no son morir, ni siquiera repartir los dones con nadie. ¿Qué debemos hacer para detenerlo?  La duda y la impotencia de abordar soluciones drásticas que resulten viables evita una decisión apresurada. Esperarán el momento adecuado para interrumpir el ritual y llegar hasta Julius en el último momento. Mientras tanto, intentarán pasar desapercibidos.

Con la llegada de la noche, los soldados agimoris reparten en las hogueras ya iluminadas grandes viandas y barriles de buen vino especiado. Todos comen y beben mientras los cánticos de adoración a Yelm y los relatos de los más sagrados mitos es relatada ante la comunidad. Hasta Ulric exhorta la bendición de la Luz con un poderoso conjuro de Luz Diurna. Solo la presencia de Vespero, especialmente interesado en conocer el estado de los barriles, despierta la curiosidad. Galdric examina con detenimiento el líquido y descubre un misterioso polvo mineral que están consumiento todos. No parece dañino ni causa efectos narcóticos pero a buen seguro era el contenido de la bolsita de Mohadi. A partir de ese momento, más lerta si cabe, evitan comer o comer más de las viandas y esperan pacientemente su oportunidad. Sin nada más que hacer y viendo sus limitaciones en infiltración, realizan descansos por la noche para llegar en plenitud de fuerzas al momento culminante.

Con la mañana, Julius se deja ver sobre la Pirámide y sus seguidores comienzan a apostarse cerca de las Piedras del Sol. Rezos y plegarias se suceden mientras un impertubable Julius permanece concentrado en las alturas. No parece cansado y ahora, rodeado de sus lugartenientes espera el momento culminante. Las escaleras están ocupadas por Vespero, el temible Khalid, Mohadi y el propi Ahmed. Los eunucos se aprestan a elevar las ruedas del Sol con los mecanismos. Cerca del mediodia Mohadi levanta las manos y un rayo de luz recorre las sagradas Piedras abriendo unas pequeñas aberturas por las que comienza a filtrarse la luz verdosa apenas perceptible de la chaosita. ¡Están irradiando a la comunidad y parece que los efectos son acelerados! El mineral consumido es un catalizador que potencia sus efectos. De pronto, Julius leventa las manos al cielo y unas esferas de luz salen de las piedras, los heliones han sido liberados y son tremendamente poderosos. No se puede esperar más, Galdric decide lanzarse al asalto seguido por Ulric mientras Gunnar exhorta a la comunidad a luchar y huir del inminente peligro. Sembrando la duda, con ayuda de las mujeres, algunos comienzan a retirarse, pero la mayoria permanece levantada sin saber muy bien qué hacer. De pronto, los eunucos inclinan el mecanismo y las piedras se vuelcan hacia las comunidades mostrando el fulgor de la Chaosita. Puede ser tarde para muchos, pero la determinación de Galdric y Ulric hace que consigan llegar hasta los eunucos para abrirse paso hacia la Pirámide. Gunnar mientras tanto intenta acercarse en medio del Caos provocado por el ataque feroz de los heliones que han comenzado a bombardear con sus rayos a los sectarios. Cansados por el gasto de puntos mágicos de la noche sucumben a la fatiga y caen inconscientes uno tras otro, para posteriormente sufrir los efecto potenciados de la chaosita irradiada. Rashid consigue dirigir a un pequeño grupo a salvo hacia las montañas y Gunnar finalmente consigue llegar hasta los mecanismos evitando varias descargas mortíferas. La lucha se sucede y la Guardia Negra protege el acceso aunque la furia de Ulric y la precisión con la espada de Galdric hace mella en las defensas.  Los ruedas de Oro lanzan Lanzas Solares contra las piedras para hace cumplir la última parte de la profecia, pero las Lanzas son redirigidas y ampliadas con el claro objetivo de destruir los cuerpos envueltos en corrupción de los sectarios que empiezan a consumirse. Mientras el ejército agimori cierra filas y comienza una sanguinolenta masacre de los cuerpos mutados e inconscientes. Muerte por doquier y la risa de Julius sonando por encima de todo esperando las dadivas de Yelm para él mismo. Recrear el mito de Daeron sí, pero que lo recreen todos sus seguidores para ser él el receptor de la fuerza de Yelm.

Ahmed intenta llegas hasta el ejército pero es presa de su propio mal y la corrupción lo abraza convirtiendolo en un engendro tentacular que es consumido. Mohadi tiene más suerte y consigue escapar sin apenas daño. Mientras Vespero ha interceptado el avance de Ulric y Khalid ha tomado posición en lo alto de la Pirámide. Ulric consigue derrotar a Vespero en una lucha sencilla pues la velocidad de sus garras no es rival para la habilidad de Ulric con el martillo, mientras Galdric consigue llegar a la plataforma dónde un eunuco protege a Julius. Khalid rie e invocando el poder del collar entra en un estado de frenesí. balancea su temible hacha y rugiendo se abalanza sobre el cuerpo empapado en sangre de ulric. Martillo contra hacha, las chispas saltan con la potencia de los golpes, pero la férrea resistencia de Ulric hace mella en el sadismo de Khalid. Un golpe bien dirigido a la pierna lo hace caer al suelo y pronto los golpes del martillo acaban con sus rugidos, Galdric remata la faena acabando con el agonizante mientras Gunnar llega a ver cómo Julius es consumido por el exceso de energía recibida. Su cuerpo se disuelve mientras grita “¡No, es demasiado! Mis lugartenientes no absorben lo suficiente… ¡Ah malditos! Volveremos a vernos extranjeros…”

Una vez acabado el ritual, desbaratado in extremis y viendo que sus líderes han caido presa del Caos, los agimoris se desorganizan y finalmente son dispersando por las fuerzas de Eloren que finalmente han alcanzado el Valle. Pocos son los supervivientes, pero al parecer el mal de Julius Akerman y su Hermandad de la Rueda ha terminado. Los Yelmalitas abandonan el Valle dejando tras de sí un devastador panorama de muerte y sufrimiento. Por suerto todo ha terminado…

Epílogo:

Nueve meses después, un bebé abraza la luz llegando a la vida. Sibila y su padre Priatore están satisfechos pues es un bebé sano y fuerte. Con un futuro prometedor y con síntomas de viveza en su mirada. Su nombre será Daer aunque su madre lo llamará desde el primer momento Darius. Con el paso de los años, despuntará en todas las artes y la perfección lo rodeará. Inteligente en extremo y sagaz en la ciencia. Finalmente, un mentor agimori completará sus estudios para que conozca el origen de su parte materna y curiosamente, su nombré será Mohadi… “Aprende, aprende y recuerda… tu apellido es Akerman … sabes bien que la venganza se sirve fría ,… Gunar, Galdric y Ulric … esos son los nombres de los que te han condenado a iniciar de nuevo el camino para alcanzar la divinidad mi querido Julius…”